Día y lugar: Domingo, a las 18 horas. Plaza de la calle Juramento y Vuelta de Obligado.
La curiosidad: Una mujer, seguramente que vive en la calle, agarra una paloma indefensa que disfrutaba el domingo junto a otros bichos, y la mete en su cartera de cuero negra.
Camina unos pasos. Vuelve a donde la había agarrado, deja las bolsas que llevaba en la mano y abre un huequito con el cierre, como para que la paloma prisionera pueda respirar.
La pregunta: ¿Comerá palomas?
22 de septiembre de 2009
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