22 de septiembre de 2009

Curiosidades Belgranenses

Día y lugar: Domingo, a las 18 horas. Plaza de la calle Juramento y Vuelta de Obligado.

La curiosidad: Una mujer, seguramente que vive en la calle, agarra una paloma indefensa que disfrutaba el domingo junto a otros bichos, y la mete en su cartera de cuero negra.
Camina unos pasos. Vuelve a donde la había agarrado, deja las bolsas que llevaba en la mano y abre un huequito con el cierre, como para que la paloma prisionera pueda respirar.

La pregunta: ¿Comerá palomas?

Curiosidades

En la Calle Jujuy existe el Maxikiosco "No te reprimas"

3 de septiembre de 2009

Triste pero cierto

Esta es una de las situaciones más patéticas que me contaron. Lo transmito para que rían y aprecien hasta qué punto puede llegar la pobreza de una persona.

Situación: reencuentro con viejos compañeros.

El boludo y un muchacho muy inteligente y piola se reencuentran en este evento social. Encuentran que son, por el momento, los únicos "machos", y deciden intercambiar conversación, bajo el pesar de uno de ellos.

El boludo comienza diciendo que lo jodieron mucho durante muchos años, y que ahora todo eso cambió. Que ahora nadie ya lo pasa por encima.

Y ahora viene el gran remate... digno de lástima:

Boludo: -"... Además, (saca de su billetera una tarjeta profesional que dice ABOGADO), ésta es mi nueva berga".

Finita, por cierto, pero más triste que finita.
Su berguita que necesita para creerse más importante, para creerse alguien.
Qué sostén! Qué plenitud de sentido!

11 de agosto de 2009

Campaña “Te trato como si fueras una persona”

Propongo esta campaña para todas las personas ciudadanas habitantes de la Capital Federal.

Es sencilla y económica.

El objetivo es lograr que todas las personas que atienden al público por cualquier canal de comunicación (por teléfono, por internet, personalmente) aprendan a saludar.

La primera palabra será “Hola”. Opcional: “Buen día” y “¿Cómo le va?”

Y la palabra mágica final será: “Chau”. Opcional: “Hasta luego”

La campaña podrá enriquecerse con elementos tales como:

· “ De nada” (respuesta al “gracias”) y
· “ No soy la persona encargada de eso, pero le averiguo a quién puede contactar” (desactivando la gran “no me encargo de eso” y el corte abrupto del teléfono).

Me imagino una ciudad que por un día empapele sobre todas las publicidades algunas de estas palabras mágicas. Programas televisivos hablando sobre el tema del saludo. En Facebook, que todos nos hagamos fan “del saludo” o “del trato amable”.

Sueño con llamar a la UBA y que luego de que me den la información necesaria, cuando tienen ganas, reciba un “Chau” antes de quedarme hablando sola.

Me encantaría que los kioskeros y los colectiveros aprendan a decir Hola. Y que la gente que sube al colectivo también salude al colectivero que nos lleva.

10 de agosto de 2009

Unesco Vendedor de la MásCapita

Hace mucho que no escuchaba esto.

Me mandan como "Che-pibe" a sacar fotocopias a un Locutorio. Plan que parece un embole.
Me atiende un señor que para los que no somos de Bs As, consideramos que es el prototipo del porteño.
Las partituras fotocopeadas eran 6. Para cobrarme, las cuenta:

- Unesco, duquesa, tricota, cuaterna, quinteto, seisdedos.

Yo estallo de la risa.

El Fotocopeador se sorprende y me dice: - Se usa decir así, eh...

Doblemente me río de Janeiro.

23 de abril de 2009

Belgranenses

Resulta que en Belgrano las personas se vuelven animales, y los animales, personas.

Volvía del super. Veo a un viejito con un perro de raza, porque también resulta que acá no hay perros de la calle.

El canino se detiene a defecar en medio de la vereda. Yo observo desde lejos, mientras me voy acercando.

El viejito saca un papel de su bolsillo. Y ahi pensé: "Qué bien este señor, qué buena actitud la de levantar la caca del piso!".

Pero imprevistamente, (y esto es lo que más me gusta de la vida), la mano con papel, cuyo trayecto yo imaginaba hacia la caquita pestilente, desvía su recorrido y se conecta directamente con el ano del animal.

Mi corazón se para. Mis sejotas se levantan. "QUÉ??????????? "

La mano con papel se refriega una y otra vez sobre ese agujero apestoso. El viejito está feliz.

Y así se fué, caminando con su crío, y el sorete en la vereda.

9 de enero de 2009

Hombres primitivos

Una vez cierto hombre me contó que entre los hombres que se dan la mano, muchas veces aparece el típico pelotudo que le aprieta fuerte a los demás.


El otro día entro en una cárcel de menores y saludamos a los guardiacárceles.


Uno de ellos tendría que estar preso por portación de cara de perverso. Pero no, resulta que está del otro lado. ¡Qué injusticia! Me da la mano, pero resulta que ésta se independiza de su diminuto cerebro que la conduce, y aprieta mi mano sin tener la consideración que ésta es 10 veces más pequeña y frágil.


Mis nudillos del dedo índice y del dedo meñique casi que se superponen (cosa que nunca pasa), a causa de la fuerza que éste ¿ser humano? aplicó a mi delicada mano femenina.


Pedazo de ser primitivo. Qué quiere demostrar?


Después comprendí:

Quizo marcar territorio. Pedazo de animal primitivo.

Quizo demostrar poder. Un poder que no tiene, puesto que apela a demostrarlo con la fuerza física, vacía de contenido, a falta de fortaleza mental. Pobre infeliz.

Conversación con un muchacho en la cárcel.

Él: ¿Qué música te gusta? A mí me copa el rock.

Yo: A mí me copa la música brasilera.

Él: Uhh… pero esa es re difícil. Con el rock sólo tengo que mover el pie. Vos qué tenés que mover, todo el cuerpo?

11 de diciembre de 2008

Fragmento

Persona: Estoy enojada con mi misma, porque asocié un color a una persona que no quiero, y entonces ya no me gusta ese color.

Yo: ¿Y qué es lo que te enoja?

Persona: Que si sigo así, me voy a quedar sin colores.

10 de diciembre de 2008

Me quedé con una duda

Voy a comprar soda caústica. El vendedor me dice:

“Cuidado con las huellas digitales”.

Por un momento me imaginé que se me podían borrar si agarraba la bolsa que me estaba dando.

¿Por qué pensar en las huellas digitales y no en todo el dedo o en toda la mano?

El poder del amor

Lugar: Cursando un posgrado en la Facultad.

Los personajes: un profesor y 5 jovencitas de las cuales una soy yo.

El personaje extraño: un señor compañero, de 50 años, con muchos problemas.

Situación: el Señor compañero quiere hacer una pregunta al profesor. Levanta su mano, la clase se para. Yo miro el reloj del señor, y dice 14:45.

El señor compañero inicia lo que será el motivo de mis múltiples cavilaciones y mis excesivos sentimientos de impaciencia y de intentos de suicidio o asesinato.

Se acomoda para empezar a hablar, se acaricia la barba, repite todo lo que el profesor vino diciendo hasta ahora, a modo de introducción de su pregunta, pregunta o duda que NUNCA llega a formular, porque se pierde de su “idea directriz” y comienza a contar ejemplos de sus pacientes y se ríe de sus propios chistes a los cuales nadie responde.
Sigue con su pregunta interminable, yo miro a mis compañeras pidiendo compasión o ayuda para que alguien lo corte.
El profesor aprovecha esta situación para no tener que pensar ni tener que terminar su clase nunca preparada.
El señor compañero continúa, ya no sé ni qué dice. Yo hago ruidito con una lapicera, ruidito de impaciencia, aunque sepa que está mal hacerlo. Miro su reloj, y dice 15:05.
No lo puedo creer, ya van 20 minutos, comienzo a pensar que este señor tiene un serio problema. En mi mente, empiezo a repasar mis clases de psicopatología para ver qué mierda la puede estar pasando a este tipo.
Sigue hablando, comenta el caso de otro paciente, pero esta vez desde su primera entrevista. Ya no sé ni en qué clase estoy.

Y ahí… me vino el esclarecimiento. A las 15:15, cuando el señor terminó con su pregunta, o sea media hora más tarde... me dí cuenta de qué estaba pasando. El señor, está enamorado!!!!!!

De quien? Del profesor? No… ¿De alguna de nosotras? No… ¿De quien? DE SÍ MISMO!!!

Ama su propia voz, su propia falsa sabiduría que traduce en forma de inmensas cavilaciones que no tienen punto de llegada pero que lo hacen sentir que algo tiene para decir, algo tan importante como para interrumpir por media hora una clase.
Es un dictador del tiempo, ama apoderarse del tiempo valioso de los otros.
Ama ser mirado y ser escuchado, y por eso intentó prolongar su estúpido monólogo todo lo que pudo, y como el es tan inteligente, lo cortó justo a tiempo, para no aburrir.

Buenos Tratos citadinos

Me subo al colectivo y primero digo Hola, de lo cual sólo un 20% de los colectiveros suele responder y que logremos un feedback que me haga sentir “bueno, vale la pena”.

Este señor manejador, cae en el 80% restante que no responde. No importa. Intento de nuevo: “De 90 por favor”.

La máquina no dice nada, ni “inserte la moneda”, ni boleto de 90, ni “indique destino”…

Le pregunto: - ¿funciona esta máquina?

Colectivero: - ……..@....... (nada)

Pregunto: - Señor, ¿funciona esta máquina?

Colectivero a los gritos: - Y… SI…. ¿no? Si no, te hubiera dicho algo… no te parece??? CLARO QUE FUNCIONA LA MAQUINA! METÉ LA MONEDA, QUERES?

Genial. Un típico espécimen de colectivero porteño, INFELIZ.

5 de diciembre de 2008

Cuidado! machos conversando

Local de ropa de diseño, dos hombres probándose una y otra vez la remerita rayada.

Macho 1: - Yo estoy cansado de los perfumes clásicos: Kenzo, Carolina...

Macho 2: - Naaa, pero yo te canto la posta: con un BUEN traje, y uno de los clásicos... sos el MAS MACHO. El más macho...

3 de diciembre de 2008

Saliva superpoderosa

El otro día el colectivero del colectivo en el que viajaba, hizo caso omiso a la llamada de un joven regordete, sobre la calle Cabildo.

El joven regordete, entonces, hizo uso de su poder mágico para intentar detener el colectivo, y escupió una bola de saliva que impactó justo en la chapa que (afortunadamente) me separaba del medio ambiente.

El regordete se regordeó seguramente en su acto de mente primitiva, pero no pudo lograr su cometido.

Un claro ejemplo de enojo-escupida. No, mejor dicho: Colectivoquenopara-escupida, porque creo que ni llegó a sentir enojo, fue demasiado rápido. Estímulo-respuesta.

Actuar. Actuar, nunca pensar.

Conversación con el vendedor de plantas

Yo: Tengo en mi casa un jazmín, pero es raro, dio un jazmín muy chiquito…

Vendedor: Quizás sea un jazmín japonés.

Yo: ¿Cómo me doy cuenta?

Vendedor: Si hablara, sería más fácil darse cuenta.