9 de enero de 2009

Hombres primitivos

Una vez cierto hombre me contó que entre los hombres que se dan la mano, muchas veces aparece el típico pelotudo que le aprieta fuerte a los demás.


El otro día entro en una cárcel de menores y saludamos a los guardiacárceles.


Uno de ellos tendría que estar preso por portación de cara de perverso. Pero no, resulta que está del otro lado. ¡Qué injusticia! Me da la mano, pero resulta que ésta se independiza de su diminuto cerebro que la conduce, y aprieta mi mano sin tener la consideración que ésta es 10 veces más pequeña y frágil.


Mis nudillos del dedo índice y del dedo meñique casi que se superponen (cosa que nunca pasa), a causa de la fuerza que éste ¿ser humano? aplicó a mi delicada mano femenina.


Pedazo de ser primitivo. Qué quiere demostrar?


Después comprendí:

Quizo marcar territorio. Pedazo de animal primitivo.

Quizo demostrar poder. Un poder que no tiene, puesto que apela a demostrarlo con la fuerza física, vacía de contenido, a falta de fortaleza mental. Pobre infeliz.

1 comentario:

Shalena Mitcher dijo...

Qué pasaría si al ser primitivo alguien le pide que le haga sana sana en la mano chamuscada?