14 de mayo de 2011

En contra de los colgados, a favor de la responsabilidad.

Hace tiempo me viene molestando un poco la impunidad que otorga a las personas la expresión "uh! soy re colgado!".

Ejemplos:
"Llegué dos horas tarde, uh, disculpá soy re colgado, no te avisé!"
" Me olvidé de tu cumple, pero sabés que soy re colgada"
" Qué colgada que soy, te dije que iba a pasar a buscarte, pero me olvidé".

¿Qué fue de la vida de la responsabilidad?
Ahora resulta que podemos no cumplir promesas, no hacer nuestros deberes, desligarnos de las consecuencias de nuestros actos gracias o "por culpa" de que somos re-colgados.
Las personas que dicen de sí mismos que son re colgados no se bacan su propio deseo o sus propias fallas.
No se bancan querer salir un poco más tarde y por ende llegar más tarde a donde tienen que ir, entonces al otro le dicen "soy re colgado, salí tarde". En realidad no se bancan decir la verdad al otro y asumir que el otro se enoje como corresponde.
No se bancan haberse olvidado del cumpleaños de su amigo, y entonces le recuerdan que "es re colgado" entonces todo bien, el amigo debe tolerar la falta que le generó la ausencia de llamado porque el otro es re colgado.
No se bancan querer hacer la suya, entonces no pasar a buscar al otro, y en vez de decírselo se hacen los colgados, para que el otro no pueda enojarse.

Ser responsable es tener que responder por los actos propios. Pero ahora una respuesta que podemos dar y que está socialmente aceptada es que "somos colgados". Es una respuesta que evita responder por los propios actos.

Y conlleva eso, ya lo descubrí: es bloquearle al otro su derecho a enojarse como puede o debe. Porque "lo siento, es un rasgo de mi personalidad, está ahí, me impide hacer lo que tengo que hacer, es más fuerte que yo, soy colgado, qué le voy a hacer".

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